El acuerdo eliminará aranceles para exportaciones clave australianas como el vino, el marisco y productos hortícolas, y ampliará el acceso al mercado europeo para productos como carne de vacuno y ovino, lácteos, arroz y azúcar. También facilitará la entrada de bienes industriales australianos sin tarifas. El pacto permitirá además a ciudadanos y empresas australianas ofrecer servicios en el mercado europeo con mayor facilidad, al tiempo que ampliará las oportunidades para exportadores europeos, cuyos envíos a Australia podrían crecer en la próxima década.